ESPACIOS FEMENINOS

Analizar el lugar de las mujeres en el arte y la cultura exige la deconstrucción del discurso de la historia del arte y su sustitución por otro que supere el sexismo; un discurso que considere las relaciones de poder y la manera en que éstas condicionan la producción, circulación y consumo cultural. Exige también revisar los sistemas educativos y las políticas de las instituciones legitimadoras que han tomado el “saber” como una cuestión política, una cuestión de posición, de intereses, de perspectivas y de género.

El colectivo de Espacios Femeninos conformado por las artistas Alejandra Fournier, Ana Beatriz Sánchez, Ileana Piszk, Karen Clachar, Li Briceño, Margarita Lucía Valero, Magda Córdoba, Marcia Salas, Maricel Alvarado, Rosemary Golcher y Silvia Monge, plantea una reflexión que busca diferenciar la historia de las mujeres de la historia hecha por mujeres. La primera con una intención de poner al centro de la historia a los sujetos sociales mujeres, olvidadas, marginadas, in – visibilizadas y la segunda el dar un paso más hacia la historia hecha por mujeres en la cual, las mujeres son integradas a los sujetos de la historia sin distinción, como agentes activos desde el enfoque de paridad entre los sexos. Continuando con esta reflexión el colectivo plantea cambiar el interrogante socialmente difundido: ¿por qué no ha habido grandes mujeres artistas? Por: ¿cuándo alcanzarán las mujeres la igualdad artística y social plenas?

La exposición es un intento de reparar la omisión de las mujeres creadoras en la Historia del Arte como un primer paso hacia el “rescate” de las mujeres artistas y, como segundo paso, el análisis de sus obras realizadas. El colectivo femenino, consciente de que es recién en el siglo XX cuando las mujeres artistas logran mayor visibilidad en la sociedad, se abre paso en las veredas del arte contemporáneo para quitar el velo de los siglos precedentes en la pintura, instalación y literatura hechas por mujeres que realizaban esta actividad por necesidad y oficio en el caso de viudas o hijas de pintores; por devoción en el caso de las religiosas y como ocio culto por las mujeres de la aristocracia que era forma provechosa de ocupar su imaginación sin perjudicar su condición “doméstica”. Así la pintura femenina lamentablemente se convirtió en un elemento que adornó las virtudes personales de las mujeres de clase media, pero con un gran inconveniente para una mujer que quisiese triunfar en el mundo de las artes, cualidad decididamente masculina.

La muestra Espacios femeninos se arriesga a trascender  la invisibilidad de las mujeres, busca recabar a las mujeres creadoras y asumir el hecho de que hay un arte femenino. No sólo desde el enfoque del feminismo  de la igualdad de género, sino desde el feminismo de la diferencia. Afirmándose en el carácter femenil como específicamente diferente al del hombre, postulando la existencia de una sensibilidad y un estilo particular. Localizando características definidas en las obras realizadas por mujeres: la centralidad, la simetría o la frecuencia de motivos recurrentes como los círculos, las cajas o las figuras biomórficas. Este feminismo intenta deconstruir las estructuras patriarcales pero reivindicando la igualdad desde la diferencia.

Arturo Valencia Ruíz,

 San José, Costa Rica, marzo 2019.

Femenine Spaces


Analyzing the place of women in art and culture requires the deconstruction of the discourse of the history of art and its substitution by another that overcomes sexism; a discourse that considers the relations of power and the way in which these condition production, circulation and cultural consumption. It also requires revising the educational systems and policies of legitimizing institutions that have taken “knowledge” as a political issue, a question of position, interests, perspectives and gender.

The group of Feminine Spaces conformed by the artists Alejandra Fournier, Ana Beatriz Sánchez, Ileana Piszk, Karen Clachar, Li Briceño, Margarita Lucía Valero, Magda Córdoba, Marcia Salas, Maricel Alvarado, Rosemary Golcher and Silvia Monge, proposes a reflection that seeks to differentiate the history of women in history made by women. The first with an intention to put at the center of the story the social subjects forgotten, marginalized, invisible women, and the second to take a step further towards the history made by women, in which women are integrated to the subjects of history without distinction, as active agents from the approach of parity between the sexes. Continuing with this reflection, the collective proposes to change the socially diffused question: why haven’t there been great women artists? By: When will women achieve full artistic and social equality?

The exhibition is an attempt to repair the omission of creative women in the History of Art as a first step towards the “rescue” of women artists and, as a second step, the analysis of their work. The female collective, aware that it is only in the Twentieth Century when women artists achieve greater visibility in society, makes its way into the paths of contemporary art to remove the veil of the preceding centuries in painting, installation and literature made by women who carried out this activity out of necessity and trade in the case of widows or daughters of painters; for devotion in the case of the religious and as an educated leisure for the women of the aristocracy, which was a profitable way of occupying their imagination without harming their “domestic” condition. Thus the feminine painting unfortunately became an element that adorned the personal virtues of middle class women, but with a great disadvantage for a woman who wanted to succeed in the world of arts, a decidedly masculine quality.

The show Feminine Spaces risks transcending the invisibility of women, seeks to recruit creative women and assume the fact that there is a female art. Not only from the feminist approach to gender equality, but from the feminism of difference. Affirming in the feminine character as specifically different from the man, postulating the existence of a sensitivity and a particular style. Locating characteristics defined in works by women: centrality, symmetry or the frequency of recurring motifs such as circles, boxes or biomorphic figures. This feminism tries to deconstruct the patriarchal structures but vindicating equality from the difference.

Arturo Valencia Ruíz

San José, Costa Rica, March 2019.

Alejandra Fournier. Conversación de sapas
Alejandra Fournier. Detalle.



Ileana Piszk. Añejada por el mar.

Ileana Piszk. Detalle
Li Briceño. Himeneo.
Li Briceño. Detalle.
Margarita Lucía Valero. El nombre detrás de las cosas
Margarita Lucía Valero. Detalle.
Marcia Salas. Las tres Marcias.
Marcia Salas. Maricianina
Maricel Alvarado. Madre.
Maricel Alvarado. Protección
Silvia Monge. Tiempo observado de frente.
Silvia Monge. Wi-Fi.
Karen Clachar. Intimografías. Serie Hilos del Tiempo.
Karen Clachar. Detalle.
Ana Beatriz Sánchez. Así es la vida.
Ana Beatriz Sánchez. Detalle.
Magda Córdoba. Dermis.
Magda Córdoba. Detalle.
Rosemary Golcher. Consecuencias con Secuencias
Rosemary Golcher. Detalle.

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