Cuerpo habitado. Sobre el cuerpo y sus escrituras, de Nayeli Benhumea

 

Me interesa re-pensar mi cuerpo como un territorio donde convergen un sinfín de
nociones que se tensionan y chocan entre sí, ideologías que no precisamente tienen
que ver con la corporalidad que soy, sino con las pulsiones que emergen de mí y no de
los condicionamientos arraigados desde la cultura, esos espacios de lo social, lo
político, sexual e individual, que en todo momento encarcelan al cuerpo.
Es desde mi cuerpo que hago visible mi relación con el mundo, mi sentir, mi estar, mis
ideas y posturas políticas, críticas, mis malestares con el mundo, mis cuestionamientos
sobre el yo, el nosotros, lo colectivo, los roles de género, las relaciones personales, las
condiciones sobre lo amoroso y lo sexual, el deseo y el goce, el rechazo de nuestros
cuerpos y la negación constante de estos.
Mi trabajo se ha basado en la observación de mí misma como alguien ajena que se
mira reconociéndose, transformando todo aquello que no forma parte propiamente de
mi naturaleza expandida y cíclica.
Del cuerpo lo que quiero son sus transformaciones liberadoras de los deseos, sus
pasiones, sus límites, sus miedos, sus dolores; devolverle a éste su pensamiento y así
habitar este plano mágico y terrenal.
Recurro a la escritura como un lugar de exploración para el cuerpo en tanto su
desaprendizaje y con éste, la reconstrucción de la que soy. A través de la observación y
la relectura de mis nociones, aprendo la que soy y desaprendo la que quiero ser, es
decir, “la que quiero ser” no es la que en verdad soy, por ejemplo, cuando quiero que
mi cuerpo sea y se comporte a partir de una construcción de lo femenino.
Es desde el auto reconocimiento y la intuición que me acerco al feminismo para luego
formular un pensamiento filosófico –parafraseando a Graciela Hierro cuando habla
sobre el método feminista que sigue los pasos iniciados con una crisis existencial y el
despertar de la conciencia.
Esta muestra conjuga algunos trabajos que a lo largo de mi producción he realizado
alrededor de esta problemática. Es a partir de mi propia experiencia (como ex-peira –
después de la experimentación con lo real) y mi propio cuerpo, que giran estas
reflexiones para incitar a la construcción de un pensamiento feminista. “El método
feminista se nutre de la sabiduría que encierran los escritos consignados en el discurso
no oficial de lo femenino, como memorias, diarios, biografías y cuadernos de contar la
vida; además de cartas, novelas, cuentos y poesía, todos los escritos por mujeres para
ilustrar su experiencia femenina”.1 Mi trabajo se instala en este método sobre lo
personal como sabiduría alrededor de lo femenino.

1.Hierro, G., La ética del placer, Editorial Diversa, UNAM, México, 2014.

 

Propongo que antes de empezar este recorrido, hagamos juntas un ejercicio:
1. Toma una hoja y una pluma, colores, lápices, algo para dibujar y escribir.
2. Dibuja tu silueta de memoria. Imagínate de pie, como si te vieras a la distancia y
trázate.
3. Señala en el dibujo los lugares que estés sintiendo ahora mismo sobre tu cuerpo
físico, pueden ser dolores, placeres, miedos, ideas, pensamientos, pueden responder a
las preguntas ¿cómo es mi cuerpo? ¿cómo lo veo?, u otras que tu te hagas. Escríbelas
a manera de mapa sobre tu propio dibujo.
4. Ponte de pie, pon música que te guste y baila, suelta todo lo que acabas de escribir.
5. Si quieres, manda tu dibujo a naye.benhumea@gmail.com, los dibujos los subiré a mi
blog personal: www.nayelibenhumea.wordpress.com
Les dejo una rola que me gusta para que dibujen:

 

¿acaso no pensamos con el cuerpo?

 

 

 

Desertar al/el cuerpo* from Nayeli Benhumea on Vimeo.

El desierto como lugar simbólico para la soledad y el reencuentro conmigo, con todas.
Desertar de lo preconcebido y establecido socialmente como “lo femenino” o lo que
tengo que ser y hacer para ser mujer.
Allí está el desierto, que no es, como los humanos sedentarios creen, el abandono
absoluto al vacío, sino el lugar habitado por las multiplicidades intensivas, paraje de
manadas, que los humanos no se atreven ni siquiera a ver (Manada de lobxs).

 

 

El cuerpo es territorio,
exploración tipográfica, sexual y textual.

 

La escritura en sí misma, es la construcción desde y de la corporalidad.

Capaz de ser. La escritura está sucediendo.

En la escritura, el cuerpo es.
Lugar de encuentro y coincidencia.
El cuerpo del texto, el cuerpo de la escritura.
El ejercicio de la escritura en todas sus formas.

 

 

 

 

 

 

El primer acercamiento que tuve con el feminismo fue de mi madre. De niña la
escuchaba decir que era feminista porque apoyaba la lucha de las mujeres que son
violentadas por sus parejas, o las mujeres que se quedan solas con hijos qué cuidar, o
las mujeres que eran agredidas en sus trabajos, acosadas, violadas, etc. Comencé a
entender por ella en tanto feminista, era una mujer que podía hacerse cargo de sí
misma sin necesitar de un hombre que la cuide, una mujer que defendía la libertad de sí
misma frente a los demás y una manera de exigir al hombre (mi hermano en éste caso),
igualdad y compromiso para con nosotras.

 

 

 

 

 

El cuerpo se desnuda, se libera,

se expone, se cuestiona, se ejerce.

 

 

 

 

¿Pensamos con el cuerpo?

¿pensamos con el cuero?

¿pensamos con la cue?

 

Radio para una misma, Capitulo 2 de Nayeli Benhumea en #SoundCloud

 

 

 

 

La escritura descorporaliza en tanto fragmenta al cuerpo; al fragmentar
sus partes se descorporaliza la noción de un cuerpo estructurado,
cerrado, invadido, oculto, doloso, violentado, controlado; se adquiere una
experimentación sobre la posibilidad de transformar el cuerpo desde
estas estructuras simbólicas que repercuten en el sentir físico y
emocional; fragmentarlo en sus distintas partes y volver a unir algunas a
partir de lo que se re-construye. El cuerpo está en constante cambio,
lugar donde sucede la descorporalización, pues la noción que se tiene de
éste, se amplía, se modifica, y por tanto, no se piensa más como ¨cuerpo¨.
El cuerpo es tiempo puro.2

2 Gustavo Varela, Fenomenología de la vida cotidiana “somos un cuerpo y ese cuerpo es tiempo puro”. Consultado el 28 de septiembre
de 2017 en: marencoche.wordpress.com

 

El cuerpo, como si hablara de un otro. Es mi cuerpo el que siente y descubre en su
infinitud.

Mí cuerpo, el cuerpo, cuerpo, mejor cuerpa.

Mí cuerpa entera se revoluciona cada segundo, al caminar, al respirar, al contacto con
otrx.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es el cuerpo de la escritura?

¿Cuál es la escritura del cuerpo?

¿Cómo escribimos un cuerpo?

¿Cómo corporalizamos a la escritura?

 

Todas las imágenes son parte del proyecto Escrituras del cuerpo, que consiste en la realización de una bitácora o libro de artista. Trabajo en proceso, para ver más: https://escriturasobrecuerpo.tumblr.com/

 

Nayeli Benhumea Salto
Nací en Ciudad de México, soy pasante de la Maestría en Artes Visuales, Facultad de
Artes y Diseño, UNAM; Licenciada en Diseño de la Comunicación Gráfica por
Universidad Autónoma Metropolitana, Azcapotzalco; hice la Especialidad en Creación
Dancística en el Centro de Investigación Coreográfica del INBA. Soy coautora, junto con
Hayde Lachino del libro Videodanza. De la escena a la pantalla.
Mi trabajo se ha mostrado en diferentes festivales internacionales de Marsella, Chile,
Brasil, Buenos Aires, Córdoba Argentina, La Habana Cuba, Guatemala, Ecuador,
Uruguay, Costa Rica y México.
Soy profesora de Videoarte y de Investigación de Proyectos Artísticos en la Facultad de
Artes, Universidad Autónoma del Estado de México; colaboro como diseñadora en Átimo
y como diseñadora editorial para el Departamento de Evaluación en el Tiempo, CyAD,
UAM Azcapotzalco; investigo, escribo, dibujo y bailo. Pueden ver más de mi trabajo en:
https://nayelibenhumea.wordpress.com/

 

Deja un comentario


*